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Historia como Ciencia


HISTORIA COMO CIENCIA


En las ciencias humanas y sociales, el ámbito fenoménico en el que el sujeto se mueve operatoriamente para alcanzar resultados estables y eficaces, tiende a perseguir objetivos cognitivos y de índole técnico o práctico en sentido genérico. La caracterización de las ciencias sociales, o historia como ciencia “social” o “humana”, se refiere a la mecanización, o al estructuralismo que comenzó a perseguir la historia, utilizando el método científico, en las investigaciones de orden histórico, llegando así a la definición del concepto de “historia como ciencia”.

Para analizar este enunciado de “historia como ciencia”, primero hay que entender que se define por concepto de ciencia y que se entiende historia.

En primer término, ciencia, proveniente del latín scientia, (de scire, ‘conocer’), se emplea para referirse al conocimiento sistematizado en cualquier campo, pero que suele aplicarse sobre todo a la organización de la experiencia sensorial objetivamente verificable. La búsqueda de conocimiento en ese contexto se conoce como ‘ciencia pura’, para distinguirla de la ‘ciencia aplicada’ —la búsqueda de usos prácticos del conocimiento científico— y de la tecnología, a través de la cual se llevan a cabo las aplicaciones.

También se puede decir, que ciencia, es un tipo de conocimiento y el resultado de éste, consistente en aplicar a un objeto o fenómeno, las diferentes fases del Método Científico, elaborando teorías, hipótesis, experimentando, y verificando, para dar valides a las teorías. Por ende, la ciencia, o conocimiento científico, debe ser racional, pues sólo por medio de la razón se puede comprender; también tiene que ser sistemático, porque necesita de un estructuralismo y tiempo para la elaboración de las hipótesis; además de empírico, ya que está obligado a experimentar para conocer a cabalidad; y verificable, pues la ciencia no puede entregar datos e información que no sean fidedignos. Sin embargo, es falible, pues puede equivocarse para seguir construyendo otros modelos mejorados.

Por su parte, historia, proveniente del griego istorein, que quiere decir “hacer una investigación”, entendida como un acto humano, es tradicionalmente, en su sentido más amplio, es el estudio de la totalidad de los sucesos humanos acaecidos en el pasado, aunque una definición más realista la limitaría al pasado conocido mediante cualesquiera que sean las fuentes documentales. La historiografía en cambio, es el registro escrito de lo que se conoce sobre las vidas y sociedades humanas del pasado y la forma en que los historiadores han intentado estudiarlas. De todos los campos de la investigación, la historia quizá sea la más difícil de definir con precisión, puesto que, al intentar desvelar los hechos y formular un relato inteligible de éstos, implica el uso y la influencia de muchas disciplinas auxiliares.

El objetivo de todos los historiadores ha consistido en recopilar, registrar e intentar analizar todos los hechos del pasado del hombre y, en ocasiones, descubrir nuevos acontecimientos. Todos ellos reconocen lo incompleta que es la información de que se dispone, parcialmente incorrecta o sesgada y que requiere un cuidadoso tratamiento.

Sin embargo, existen algunas tendencias que difieren de esta acepción de historia, tales como el positivismo (sistema filosófico que admite únicamente el método experimental y rechaza toda noción a priori y todo concepto universal y absoluto, ideal elaborado por Auguste Comte), que piensa a la historia como el relato de hechos concretos y conocidos ocurridos antes de nosotros; y otra visión tiene un sentido simbolista, no de cualquier hecho, sino de los que han colaborado en el desarrollo del hombre como ser social. Esta tendencia es defendida por filósofos y sociólogos modernos o neokantianos.

Visto de esta forma, la historia sería una ciencia clásica, pues para ambos tipos de historia (positivista o simbolista), se necesita en mayor o menor grado, la utilización del método científico histórico, con todo su procedimiento, para la obtención de información y testimonios fidedignos de hechos y sucesos previos a nosotros.

Sin embargo, no hay que olvidar, que existen líneas del conocimiento histórico, que defienden que la historia no es sólo el análisis del pasado humano, sino también del presente para predecir fenómenos futuros. Por lo tanto, la historia tiene mayor connotación científica, cuando este conocimiento tiene la capacidad de predecir.

A esto se le denomina “Ciencia Histórica”, que comprende un reconocimiento retrospectivo del pasado, una prospectiva del futuro, y una perspectiva del presente, resultado este último de la síntesis de los dos primeros.
Ante todo esto, se puede determinar también, que la historia es una ciencia ideológica, que aspira a absorber de su entorno, conocimiento conceptual por medio de la crítica, identificándose en muchos de sus tramos, con la filosofía. En estos casos, se trata propiamente de una investigación empírica, y en parte de una corrección teórica, de las categorías, que la tradición conoce como materialismo histórico.

Finalmente podemos argumentar que la ciencia histórica, es un fenómeno del conocer humano, empírico o ideológico, pues no hay una sola forma de ver la realidad, si ambas llegan al mismo resultado; y no se puede pensar que las ciencias clásicas no están ligadas a la ciencia histórica o social, pues un claro ejemplo, es el evolucionismo del británico Charles Darwin, quien en su teoría más bien biológica de la Evolución de las Especies, provocó un cambio radical en el conocer del desarrollo del hombre, del progreso de la humanidad, y de su entorno social, aportando mayores datos e información a la investigación histórica respecto. Por lo tanto la ciencia biológica se liga en ese caso a la historia, y como en este, en muchos otros casos.

Pero también es posible entender las ideas neopositivsitas, que conciben a la historia como un arte científico social, pues expresa los sentimientos del autor, historiógrafo y hasta críticos, en lo que se entrega como información final del saber histórico.

Pero sin duda alguna, el método científico histórico, base de la ciencia social, hace que esta disciplina sea catalogada de ciencia.




BIBLIOGRAFÍA:

 “El problema de la Unidad Nacional”, Carlos J. Blanco Martín.
 “El Materialismo”, C. Fernández Liria.
 “Historia como Ciencia Ideológica”, Carlos J. Blanco Martín.
 “El Estructuralismo Histórico”, Carlos N. Coutinho.
 “La Práctica Teórica en la Ciencia”, L. Althusser.

Ricardo Aguilar Cubillos, junio 2005.-